VIRTUALIZACIÓN DEL ALMACENAMIENTO.

La virtualización del almacenamiento hace que sea posible utilizar la capacidad de memoria más allá de los límites físicos del sistema en cuestión. Con la redistribución virtual, mejora el grado de carga máxima. También, es beneficioso para la administración y el uso de aplicaciones.

Español|ES

Utilizar la memoria correctamente

Al virtualizar la memoria, los sistemas físicos se distribuyen en unidades virtuales individuales que superan los límites físicos de algunos medios de almacenamiento. Pueden distribuirse con gran flexibilidad y según sea necesario, contribuyendo así a la funcionalidad y rendimiento. Al mismo tiempo, se reduce la carga de las tareas de mantenimiento y operatividad de los sistemas de almacenamiento. Todas las unidades se gestionan mediante un sistema de software inteligente, capaz de administrar cada uno de los grupos de memoria creados. Los recursos individuales se administran de forma centralizada. En la tienda online de Bechtle, encontrará las soluciones de importantes actores de mercado del ámbito de software como Veritas, DataCore o StarWind.

 

Ventajas de la virtualización del almacenamiento

Este procedimiento le ofrece ventajas desde diferentes puntos de vista. La administración centralizada de los recursos reduce la carga de forma considerable. Por su parte, las aplicaciones podrán acceder a la memoria disponiendo de la capacidad que precisen. Además, utilizar discos duros de diferentes fabricantes en la red de área de almacenamiento (SAN) ya no será un problema. También, podrá ahorrar en, por ejemplo, sistemas de copias de seguridad (hasta ahora imprescindibles) y en el caché, pues antes debía instalarse por separado para cada una de las unidades de almacenamiento físicas. La virtualización también favorece la compresión de datos, contribuyendo, a su vez, a un uso más eficiente de la capacidad de memoria.

 

Un plus de seguridad

Las soluciones como STAR HA de DataCore no solo disponen de un sistema de almacenamiento centralizado, sino que también conservan los datos replicados en los discos duros locales. Garantizan así un mayor grado de redundancia y seguridad. Si alguno de los componentes falla, ya sea una unidad o el ordenador entero, las aplicaciones siguen teniendo acceso a la memoria central. De esta forma, el usuario no tendrá que preocuparse por posibles periodos de inactividad y el departamento de TI tendrá más tiempo para reemplazar la pieza defectuosa. Una vez reparado, el ordenador vuelve a ser clasificado como parte integral y los datos nuevos se transfieren a su memoria. Si necesita asesoramiento acerca de algún artículo, nuestros gestores de producto estarán encantados de ayudarle.