Jabra
y su filosofía «Nuevas formas de trabajar».

 

En muchas empresas se utilizan métodos de trabajo que no favorecen la productividad de los empleados. De hecho, se toman iniciativas con las que se pretende aumentar la productividad, pero, en muchas ocasiones, se consigue exactamente lo contrario. Se supone que las nuevas tecnologías y los conceptos de oficina tendrían que tener un impacto positivo; sin embargo, perjudican la productividad. Por lo tanto, el desafío es superar esta paradoja, y la respuesta está en comprender el comportamiento humano.

Así se enfrenta Jabra a los desafíos.

Muchos de los problemas del ambiente laboral tienen dos causas comunes: el sonido y la tecnología. Jabra trabaja específicamente con soluciones de audio y comunicaciones unificadas que mejoran el espacio de trabajo moderno y permiten a las personas oír más, hacer más y ser más. Los desafíos actuales se ven reflejados en los productos que Jabra saca al mercado.

La filosofía «Nuevas formas de trabajar» de Jabra se erige a partir de la idea de organizar el trabajo de modo que los empleados puedan alcanzar su máximo potencial. Jabra se compromete a garantizar que tanto los empresarios como los empleados puedan tomar decisiones bien fundamentadas con respecto a sus métodos de trabajo, que se basen en la concentración, la comunicación, la colaboración y la conversación.

CONCENTRACIÓN

La concentración consiste en tomar las decisiones correctas y convertir la información en conocimiento.

COMUNICACIÓN

La comunicación es la transferencia de conocimiento sin importar el cuándo o el dónde.

 

COLABORACIÓN

La colaboración es el enfoque más eficaz para crear soluciones valiosas a partir de problemas complejos. Para ello, resulta determinante el intercambio de conocimientos entre colegas y compañeros.

CONVERSACIÓN

En una conversación entre dos personas, ambos se escuchan mutuamente para entender e influir en el comportamiento del otro. Este es el planteamiento más eficaz para aumentar el valor de las interacciones interpersonales.

Las empresas tendrían que hacerse las siguientes preguntas:
  • ¿Quién es el responsable de la productividad en el espacio de trabajo moderno?
  • ¿Cómo podemos mejorar la productividad en el espacio de trabajo moderno?
  • ¿Cómo podemos medir el impacto de la mejora de la productividad?