Se debe prestar especial atención a la seguridad de las infraestructuras de TI abiertas al exterior a través de, por ejemplo, una conexión a internet. En este contexto, los cortafuegos protegen sus datos y sistemas contra accesos no autorizados. No obstante, también debe salvaguardarse la seguridad de los sistemas de correo electrónico y software. Cabe mencionar que, según las estadísticas, aproximadamente la mitad de los ataques de hackers entran a través del navegador. De hecho, dos tercios de las empresas alemanas han sufrido ataques de hackers y, algunas de ellas, incluso en varias ocasiones. Por ello, es importante que no solo las grandes corporaciones se cubran las espaldas, sino también las medianas empresas.